España es un país de pasiones encendidas, de apoyos sin fisuras y posiciones inamovibles. Lo vemos en el fútbol y la política, también en el día a día y las relaciones personales. Pero hasta hace poco tiempo ninguna serie de televisión había generado un fenómeno de esas características.

El Ministerio del Tiempo y su legión de fieles ministéricos han marcado un antes y un después en la ficción española. En el artículo de hoy te contamos las claves de su éxito y algunas de las cosas que cualquiera que quiera dedicarse a la narrativa debería aprender de ella.

Qué es El Ministerio del Tiempo

Por si alguien ha vivido en la luna todos estos años, resumiré brevemente la premisa desde la que parte la serie: El Ministerio del Tiempo es una institución gubernamental secreta, cuyos funcionarios pueden viajar en el tiempo a través de puertas. Su objetivo es impedir que alguien haga uso de ellas para cambiar la historia.

En la serie seguimos las andanzas de una patrulla de tres miembros, que se cruzan en su camino con algunos de los rostros más reconocibles de la historia de España. Calificada en ocasiones como fantasía, en ocasiones como ciencia ficción, sabe fusionar con acierto ese mundo con un humor berlanguiano y el frenesí del folletín de aventuras.

 

Por qué El Ministerio del Tiempo es un antes y un después en la ficción española

 

Porque hace ciencia ficción en España

Por un millón de euros, ¿series o películas españolas que hayan triunfado en el género de la ciencia ficción? Sí, ya. Y por dos millones, número de unicornios vivos en los Pirineos.

Hasta hace poco la ciencia ficción en nuestro país era terreno vedado. Los pocos intentos por producir algo interesante para un público muy numeroso se contaban como fracasos estrepitosos. El Ministerio del Tiempo ha demostrado que con un presupuesto muy limitado (¡con el de capítulo y medio de Doctor Who se produce una temporada entera del Ministerio!) es posible hacer ciencia ficción de calidad.

Qué puedes aprender de ello 

Sé atrevido, escribe sin corsé. Si en cada frase, en cada escena, te paras a pensar lo que le parecerá a unos u otros, estarás matando tu creatividad. En narrativa hay que tratar de diferenciarse, hacer lo que ya hemos visto un millón de veces no sorprenderá a nadie.

 

Porque utiliza con maestría las redes sociales

Los perfiles de Twitter y Facebook de El Ministerio del Tiempo son una masterclass sobre cómo aportar valor al seguidor, transmitiendo cercanía y respetando la línea narrativa de la serie.

Qué puedes aprender de ello

La importancia que en el 2017 tienen las redes sociales para promocionarte como blogger y escritor. Fórmate en social media –hay cientos de contenidos gratuitos en la red- y verás como los resultados llegan antes de lo que imaginas.

 

Porque ha sabido crear todo un universo transmedia a su alrededor

Uno de los logros más increíbles de El Ministerio del Tiempo es la comunidad que ha generado a su alrededor. Algo a lo que ya estábamos acostumbrados a ver en series anglosajonas, como Perdidos, pero que todavía no se había dado en nuestro país.

Los creadores de la serie han sabido estar a la altura del fenómeno fan. En la web de RTVE se ofrecen decenas de experiencias que hacen las delicias de los ministéricos y sacian su apetito de historias entre temporada y temporada: Podcast, un grupo de Whatsapp para seguidores al que se deben ganar el acceso superando un examen o contenidos online que ahondan en personajes secundarios, son algunas de las iniciativas que han puesto en marcha.

Qué puedes aprender de ello

Piensa siempre en el lector. También en narrativa, pero especialmente a la hora de dirigir un blog, ten siempre en mente lo más importante: aportar valor a tus lectores y seguidores, ofrecerles algo que necesiten o vayan a disfrutar. Solo así generarás una audiencia fiel.

 

Porque importa la figura del showrunner

La del showrunner es una figura que no existía en nuestro país hasta la llegada de El Ministerio del Tiempo. Antes el guionista escribía y un burócrata, desde su despacho, decidía el nombre del director e incluía los cambios que consideraba necesarios en la historia.

Javier Olivares (uno de los creadores de la serie junto a su hermano Pablo) hace y deshace en El Ministerio del Tiempo, a imagen y semejanza de David Chase (House M.D.), J.J. Abrams (Perdidos) o Vince Gilligan (Breaking Bad). Sobre él recae el peso creativo de la serie.

Qué puedes aprender de ello

Trata de imponer tu criterio sobre el de gente no cualificada. Si te contratan para un trabajo, aceptar órdenes de alguien que no tiene ni idea de lo que habla es la mejor manera de llegar al desastre. Establece las condiciones antes de aceptarlo y mantén tu independencia: recuerda que cualquier cosa que firmes debe alcanzar la calidad que tú mismo te exijas.

 

Por sus guiños y referencias

Este es uno de los puntos fuertes de El Ministerio del Tiempo. Las referencias culturales -que no distinguen entre Rosendo, Pau Gasol, Lope de Vega o Diego Velázquez- son una constante en cada capítulo que acercan la historia al espectador, a la vez que le hacen reír.

Qué puedes aprender de ello 

La importancia del humor. Aunque lógicamente no es un elemento imprescindible, sí es útil en cualquier obra narrativa, independientemente de su género. Cualquiera agradece que le hagan esbozar una sonrisa.

 

Porque muestra respeto por la historia…

Javier Olivares, además de escritor, guionista, dramaturgo y profesor de español; es Licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. En Isabel o su novela Felipe ha demostrado su rigurosidad a la hora de relatar hechos históricos en una obra de ficción. El Ministerio del Tiempo no es una excepción.

Qué puedes aprender de ello

Documéntate hasta la extenuación, sea cual sea el género que trabajes. Obviamente una novela histórica no requiere el mismo trabajo en este campo que una fantástica, pero todas necesitan que le dediques el tiempo necesario. El resultado lo agradecerá.

 

…pero no la venera

Hay que conocer la historia y valernos de ella, pero no confundir eso con que cualquier tiempo pasado fue mejor. En el último capítulo de la segunda temporada la serie se convirtió en una ucronía en la que Felipe II dominaba el mundo a través del tiempo, y el Imperio Español -con sus costumbres- seguía en todo su apogeo en el siglo XXI. El mundo imaginado por los guionistas no era muy acogedor…

Qué puedes aprender de ello

Cuenta algo más allá de la historia. El consumo de obras narrativas puede, incluso debe, ser algo más que un mero entretenimiento. El lector agradecerá lecciones como la que subyace del citado capítulo.

 

Por sus personajes

Algunos personajes de El Ministerio del Tiempo se pueden relacionar con arquetipos clásicos. No hay más que ver la patrulla original: Julián Martínez es el sanador, Amelia Folch el razonable y Alonso de Entrerríos el guerrero.

Sin embargo los personajes no se quedan ahí: tienen aristas, profundidad y características que los hacen únicos e irrepetibles. El espectador los recordará.

Qué puedes aprender de ello

Se pueden crear personajes memorables partiendo de arquetipos clásicos.  No los menosprecies.

 

Porque se adapta a cualquier terreno narrativo

El fenómeno generado por El Ministerio del Tiempo ha sido de tal magnitud, que constreñirlo a las pantallas de televisión era una utopía. Además de las decenas de relatos creados por fans e inspirados en el mundo de la serie, una novela y un cómic oficiales ya han visto la luz.

Qué puedes aprender de ello

La narrativa tiene muchas vertientes, y tienen más en común de lo que crees. Trata de aprender de todas ellas aunque pienses que no es lo tuyo, especialmente de la narrativa audiovisual que cada vez cobrará más importancia.

 

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